El Concejal de urbanismo utiliza una moción sobre la estética del casco antiguo para cubrirse las espaldas


El pleno se quedó atónito ante la confesión del edil que afirmó haber organizado la consulta ciudadana para blindar jurídicamente el ayuntamiento ante futuras demandas.

  • La moción tiene origen en las interpretaciones urbanísticas de un edificio actualmente demandado y la intención de los promotores de repetir un modelo que les beneficia.
  • El concejal confiesa que solamente se persigue la “fortaleza jurídica” para defender las (malas) interpretaciones de su departamento.
  • El PSOE denuncia la continuidad del urbanismo a la carta para promotores y constructores en detrimento de la protección del interés general.

Estamos acostumbrados que el ayuntamiento, bajo mandatos populares, utilice los lugares emblemáticos del municipio para esconder estratégicas urbanísticas que poco o nada tienen que ver con la protección de los mismos. Después de utilizar las Salinas o los Baños de la Reina, le toca el turno al Casco Histórico de Calp

Lo que a principios de 2021 se dió a conocer como la modificación D16, se elevaba  ahora al pleno ordinario de julio bajo el nombre de interpretación n.º 3 del PGOU-98. La moción, que presuntamente venía a abrir el debate sobre un modelo deseable de Casco Histórico resultó ser una artimaña para coger “fortaleza jurídica” (término utilizado por el mismo concejal) ante futuras demandas por los desmanes cometidos desde su departamento en concesiones anteriores.

El asunto versa sobre las limitaciones existentes en el Casco Antiguo de Calp, con un máximo de 2 alturas, la permisibilidad de la zona de expansión del Casco Antiguo de hacer hasta 4 alturas, y las medianeras visualmente desagradables que quedarían entre ambas. 

La propuesta del ayuntamiento para las zonas limítrofes, con la presunta intención de mantener una homogeneidad estética, no es la de imponer un escalonamiento a las construcciones más altas, sino la de aumentar la edificabilidad de las más bajas, situadas dentro del Casco Antiguo, para que las 2 alturas se adapten escalonadamente a las 4 de la zona de expansión, y no al revés cómo sería lógico desde una perspectiva proteccionista de la esencia del Casco Histórico. Una concesión de dudoso encaje legal y que seguramente acabará de nuevo en los tribunales.

En el transcurso del debate plenario salió a la luz que la interpretación que se pretendía aprobar tenía su origen en una serie de demandas vecinales sobre la concesión de una licencia de obras y posterior edificación en una zona que abarcaba el Casco Antiguo y su zona de expansión. Actualmente el tema está judicializado. No obstante, hace dos años se solicitó una segunda licencia de similares características y con la misma interpretación atrevida de las normas urbanísticas. Los promotores argumentan que el edificio ya construido (y demandado) sirva como precedente y, lamentablemente, el ayuntamiento está dirigiendo sus esfuerzos para aceptar esta versión.

Ante el posible desenlace negativo de las demandas judiciales, el concejal de urbanismo ha decidido consolidar el (mal) criterio aplicado para blindar las responsabilidades de su departamento. El presunto debate sobre la estética del Casco Antiguo habría sido deseable para proyectar el Calp del futuro, pero no llegó a plantearse porque la interpretación nº3  solo pretendía elaborar un blindaje jurídico ante las más que posibles futuras demandas.

El objetivo inicial planteado era el de evitar las medianeras pantalla en las zonas de transición, pero un análisis más detallado ha mostrado que la intención es preparar una futura defensa jurídica ante la expectativa de demanda ante el aval municipal de interpretaciones demasiado atrevidas que perjudican la imagen del Casco Histórico y la armonía vecinal.

Un poco de historía sobre las “interpretaciones del PGOU de Calp

La anterior interpretación, la n.º 2 del PGOU-98, aprobada en 2008, es la que otorgaba “barra libre de alturas” a los establecimientos hoteleros de 4 o 5 estrellas. La deficiente limitación y la tolerancia del ayuntamiento a las interpretaciones torticeras concedieron licencia de obra al hotel Suitopia, presuntamente con 14 alturas de más o las dos torres en pleno Saladar con 33 alturas cada una. Hoy por hoy, sigue vigente y con escaso interés por parte del equipo de gobierno de subsanar el disparate jurídico que permite la mencionada “barra libre de alturas”.

Desde el PSOE compartimos el deseo de debatir y clarificar el modelo de Casco Histórico a la vez que señalamos que dicho debate se ha resuelto exitosamente en municipios vecinos como Altea o Benissa. Lamentamos que el concejal de Ciudadanos haya asumido la práctica del Partido Popular de utilizar como rehenes las señas identitarias de nuestro municipio con el único fin de defender los intereses puntuales de indemnidad jurídica del departamento que dirige. 


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