Covid, recesión y oportunismo.

Tener que pagar para que un banco te certifique que estás en números rojos es algo que puede escapar al entendimiento; que te endosen un préstamo personal y un seguro de vida cuando pides una moratoria para la hipoteca, también. 

Con la crisis vuelve a aparecer la necesidad, y con la necesidad, aquellos que quieren convertir crisis en oportunidad. Esta vez el gobierno ha legislado de forma proteccionista protegiendo asalariados e inquilinos, hay más responsabilidad social y empatía, pero la desaparición de las cajas de ahorros (los antiguos montes de piedad) empiezan a pasar factura.

La falta y la escasez están obligando a muchos a acudir a las instituciones en busca de ayuda, tanto es así que en el mes de abril el Ayuntamiento de Calp tramitó más de 500 expedientes de ayuda social. Ahora la administración es más sensible pero las entidades privadas son las mismas. Aun existiendo asociaciones de consumidores y entidades de vigilancia que podrían limitar las injusticias, ante la urgencia y la saturación, quedan lejos y nos falta perspectiva histórica.

Ya de por sí es un estigma tener que solicitar un certificado de cuenta para acreditar números rojos, todo con el fin de optar a ayudas sociales, pero si encima se cobra por la gestión y además te congelan la cuenta, lo único que se consigue es acelerar una espiral de deterioro social, económico y moral. Y la cosa no se queda en un estrato, de los 1200 autónomos que se han acogido a las ayudas, no pocos han sido sorprendidos con cláusulas y condiciones que no se esperaban. En esto sí que hay una disposición equitativa de servirse.

Lo que aquí nos atañe empezó como una queja ciudadana que denunciaba el cobro por la expedición de un documento obligatorio para acceder a ayudas. Rápidamente se sumaron otras: peticiones de demora para la hipoteca que la entidad bancaria reconvertía a conveniencia en una sucesión de préstamos personales. Seguía con bloqueos de cuenta por descubiertos, recargos, comisiones, cláusulas abusivas y obligatoriedad de contratar productos bancarios para poder acceder a préstamos, prorrogas o créditos ICO. Reincidimos en los vicios.

Asombra ver la escasa responsabilidad social de muchas entidades que resultaron beneficiarias del famoso “rescate bancario” perpetrado entre 2008 y 2012. El margen de acción política local es escaso para impedir la mala praxis, además pocos quieren nombrar la bicha.

Pese a que hay precedentes de consistorios que se personan en denuncias ante el abuso sufrido por sus vecinos, no esperamos en Calp la misma suerte.  Si bien, hay que recordar que el mismo Ayuntamiento tiene cuentas y operaciones fluidas con la mayoría de las entidades locales; para interlocutores perspicaces argumento suficiente para llamar al orden y reconducir su actitud. Sirva la presente reflexión para despertar la consciencia de los que se pliegan a estas prácticas. Desde el PSOE local se están estudiando varias propuestas para atajar la situación. Por un lado, proponer al Ayuntamiento el veto a las entidades que desatiendan de forma tan notoria y abusiva sus responsabilidades sociales; acompañadas de campañas de información dirigidas a la ciudadanía para que sean conocedores de las herramientas frente a las entidades y las prácticas abusivas.

Esta situación de crisis y oportunismo dibuja un panorama incierto para el post-desconfinamiento, sazonado por la creciente tensión social que de forma diligente alimenta una derecha ruidosa ante la expectativa de reconvertir el descontento en rédito electoral.

La creciente tensión social que de forma diligente alimenta una derecha ruidosa ante la expectativa de reconvertir el descontento en rédito electoral.

La creciente tensión social que de forma diligente alimenta una derecha ruidosa ante la expectativa de reconvertir el descontento en rédito electoral, totalmente al margen de las necesidades sociales.

Esta vez tenemos sobre la mesa varias medidas inéditas para mitigar el receso económico, pero también una derecha desleal que ladra insuficientes unas políticas que ellos en el pasado jamás han, ni habrían, realizaron. En esta crisis las entidades bancarias, con cierta coherencia intrínseca, anhelan aumentar sus beneficios a costa de la necesidad; la derecha desea aumentar su electorado sin aportar soluciones, con una masa crédula, construyéndoles culpables por la vía del odio.

Marco Bittner

Secretario General PSPV PSOE Calp

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