Dinero público, beneficio privado

Macro Eventos, FITUR y publireportajes, un recorrido por el despilfarro idiosincrático del Partido Popular

Escasamente hace uno días se supo que se habían distraído 251.000 euros desde la Diputación de Alicante para financiar al Partido Popular. Todo señalaba como responsable a César Sánchez, entonces presidente de la Diputación y ahora diputado en Madrid, responsable de transparencia en el la ejecutiva de Pablo Casado.  Se podía leer en prensa cómo en la provincia de Alicante se financiaba con fondos públicos durante los años 2017 y 2018.

Su heredera en Calp, Ana Sala, parece seguir la senda que él dejó marcada. Por lo menos el marcado gusto por gastar dinero público en campañas de promoción personal que poco o nada aportan a la ciudadanía. Un camino del derroche, hoy en día marcado por titulares que evidenciaban un continuado despilfarro y notorio desprecio a lo que es de todos.

Con estos antecedentes, no debe resultar extraño que en las últimas facturas del ejercicio 2019 aparezca un cargo por 3.000 euros para la cobertura de los moros i cristianos por parte de la popular televisión del mediterráneo. (Se adjunta fotografía) Los mismos medios que en los últimos años cubría el macro evento del concierto de año nuevo por cantidades aún mayores (3.872€).

Sobra decir que ambos eventos de por sí son notables y tuvieron una aceptable difusión mediática. Y que, para puntualizar, cuando se paga por una noticia, no es noticia, es publirreportaje. En la mayoría de los casos un uso partidista e interesado, que lejos de buscar la información del ciudadano, mira más por cuidar las relaciones con medios afines que pudieran ser benevolentes en las tan frecuentes campañas electorales.

Cuando se tomó esta imagen, en octubre 2019, ya se sabía que tarde o temprano traería una sustanciosa factura asociada.
Cuando se tomó esta imagen, en octubre 2019, ya se veía venir que tarde o temprano aparecería una sustanciosa factura asociada.

Tan reconocida es esta lacra que la reciente Ley valenciana 12/2018, de “publicidad institucional para el interés ciudadano y la concepción colectiva de las infraestructuras públicas”, pretendía poner fin a estos desmanes políticos que utilizaban los medios públicos con fines privados para la exaltación de los políticos de turno. Al parecer en Calp, aún no veremos su implementación ya que existen varios contratos millonarios entre el Ayuntamiento de Calp y diversos medios que no armonizan con lo dispuesto en dicha ley.

También se cuelan entre las registros de facturas los disparates que aún se cometen en FITUR, las sentencias condenatorias no parecen tener el poder disuasorio esperado. Así, por los programas en directo desde Calpe y FITUR, el Ayuntamiento de Calp destina 2.420€ a la empresa Radio Popular SA.

La lista de gastos en medios de comunicación que se realiza desde el Ayuntamiento de Calp, herencia de la etapa César Sánchez, es tan larga como escandalosa. El beneficio para la ciudadanía, totalmente discutible. Muchos de los asistentes a FITUR aún no se han dado cuenta que es una feria de turismo y no un congreso político, o ¿somos nosotros los que lo ignoramos su verdadera esencia?

Ya que al parecer gozan de cierta inmunidad a la hora de dar cumplimiento a lo que dispone la ley, es de recibo que desde la oposición por lo menos evidenciemos y denunciemos los despilfarros que se producen, con el fin de que los ciudadanos vean el gusto desviado que tienen algunos gobernantes por el pan y circo frente a lo necesario y urgente (pero mediáticamente invisible). Es nuestro deber exponer a luz pública la ingente cantidad de transferencias a medios de comunicación para poder contrastar con las carencias de muchos departamentos municipales que operan en la precariedad más absoluta.

Detrás de la opacidad y los precios hinchados de lo que vulgarmente se conoce como “publicidad institucional” se esconde una suculenta herramienta para controlar a la prensa, tejer redes clientelares, pagar favores a medios afines e incluso beneficiar futuras puertas giratorias. Todo en detrimento de nuestras instituciones, la política , la credibilidad de la vocación por el servicio público y la información en sí.

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