El problema no es la Virgen, es priorizar el regreso simbólico al nacionalcatolicismo franquista en vez de atender los problemas del siglo XXI.

Como anécdota estival, Calp se da a conocer otra vez más, por recuperar costumbres clericales propias de la posguerra Y el problema no es la Virgen, ni mucho menos. El histrionismo caciquil y las resoluciones plenarias del año 1949, tampoco. El trato desigual que recibe la ciudadanía, sí.

Desde el derecho adminsitrativo muchos se preguntarán si el nombramiento fue a instancia de parte. Luego está el tema de las duplicidades, también el Cristo del Sudor es Alcalde, Patrón y perpétuo de la villa desde el 49. Por otro lado la Virgen de las Nieves también es patrona de Santa Cruz de la Palma.

La tradición es respetable, pero también lo es el sentido común. Sin el cual no nos habríamos evolucionar como sociedad, Pudiendo dejar atrás algunas tradiciones execrables, como lo fueron la explotación laboral infantil o la exclusión del sufragio por género o condición.

El agravio comparativo frente a otras confesiones religiosas tampoco está sobre la mesa. Judíos, musulmanes y evangelistas son igualmente bienvenidos a la hora de acudir a los tribunales o al defensor del pueblo para denunciar lo que pueden considerar actuación partidista y preferencial hacía una determinada creencia. ¿Qué pasaría si ellos hicieran algo parecido?

La propuesta es anacrónica y contextualmente desacertada, lo único que perpetúa es el afán por revivir las glorias pasadas de un régimen totalitario que provenía de una golpe de estado y provocó una guerra civil. Añoranzas con las que nuestra primera edil abría telediarios en el 2016 a la vez que situaba nuestro municipio en el mapa español del tardofranquismo melancólico.

El hecho que la Constitución del 78 definiera el país como aconfesional, donde ninguna confesión tendrá carácter estatal, tampoco parece importar. Acaso con la nueva sintonía en Calp hemos cambiado el afán urbanizador por la evangelización, se verá.

Lo que realmente importa, no es la virgen, si no los problemas de la ciudadanía. De forma urgente instamos al gobierno local para incluir en el pleno extraordinario un cambio en las ordenanzas sobre ruido para poder permitir a cientos de autónomos calpinos realizar pequeñas reparaciones. No tiene sentido que el autónomo en julio se le someta a un horario y en agosto se le prohíba trabajar de forma tajante. El gobierno local hace oídos sordos a la vez que ostenta orgulloso su desacato al ordenamiento constitucionalidad. Al trabajador se le multará en agosto por ganarse el pan.

También pedimos que se incluyeran en el mismo pleno puntos referentes a los puntos violetas, el transporte universitario y la instalación de marquesinas en las paradas de autobús. Algunas cosas han salido providencialmente Lo dicho, la virgen no es el problema, el problema es que mientras lo institucional está por lo divino no está en lo terrenal.

Lo que se perpetúa aquí es la ordenanza de ruidos que impide al pequeño autónomo realizar cualquier trabajo en agosto.

Marco Bittner Secretario General

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